Ámsterdam, Estocolmo, Madrid y París. Portugal pretende convertirse en un referente internacional en el desarrollo de soluciones sostenibles y, por ello, ha recorrido algunas de las principales capitales europeas con la exposición «Nada se pierde, todo se transforma».

«Los logros del pasado no son garantía de futuro», defiende Luís Onofre. Para el presidente de APICCAPS, «a pesar del notable desempeño del calzado portugués en la última década -excluyendo el período de la pandemia- en los mercados exteriores a los que exporta más del 95% de su producción, sentimos que el negocio está cambiando, y para permanecer en la vanguardia nos corresponde invertir en una nueva industria». La afirmación del calzado portugués en los mercados exteriores «debe basarse en la sofisticación y creatividad de la oferta portuguesa, en términos de biomateriales, productos ecológicos, procesos digitales y ágiles, y nuevos modelos de negocio, que nos permitan apostar por segmentos de mercado donde la elección se basa más en la moda que en el precio».

Así, el sector del calzado invertirá 140 millones de euros en los próximos tres años en la industria del futuro. El algodón, el café, la cáscara de manzana, el corcho y la madera son algunos de los materiales con los que ya es posible producir calzado. En esta nueva generación de productos, los biomateriales son una fuerte apuesta de futuro. El calzado de piel seguirá siendo una opción válida y excelente. En la exposición también es posible conocer cómo las suelas de desecho pueden dar lugar a nuevas materias primas, o cómo los zapatos viejos pueden convertirse en otros nuevos o en botellas de plástico.

Proyectos 

En dos proyectos distintos, aunque complementarios, apoyados por el Programa de Recuperación y Resiliencia de Portugal (RRP), APICCAPS y CTCP han reunido a más de 100 empresas, entre las que se encuentran universidades, firmas y entidades del ecosistema científico y tecnológico, para diseñar una nueva década de crecimiento en los mercados exteriores.

Con un presupuesto de 80 millones de euros, el proyecto BioShoes4All, que se dividirá en cinco pilares -biomateriales, calzado respetuoso con el medio ambiente, economía circular, tecnologías avanzadas de producción y formación y promoción-, pretende «garantizar una base manufacturera nacional resiliente para posicionarse en los mercados exteriores donde la innovación, la diferenciación, la respuesta rápida y eficaz, el servicio, la calidad del producto, la formación y la promoción nos den la ventaja competitiva frente a la competencia», asegura Maria José Ferreira, del Centro Tecnológico del Calzado y coordinadora del proyecto.

El Proyecto FAIST, por su parte, contará con un presupuesto de 60 millones de euros para «aumentar el grado de especialización de la industria portuguesa del calzado para nuevos tipos de productos y mejorar la capacidad de suministro de las empresas portuguesas de calzado, potenciando su capacidad de fabricar pedidos medianos y grandes, utilizando procesos de montaje más eficientes», avanza Leandro de Melo.

 

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