el futur

La industria del calzado superará los 600.000 millones de dólares en 2025, según el CEO y cofundador de Wiivv, Shamil Hargovan. El aumento de la clase media en Asia y África, la tendencia hacia productos relacionados con el bienestar y el rendimiento o los precios más altos (a raíz de la búsqueda de la sostenibilidad y la personalización) darán lugar a un número mayor de unidades vendidas, así como de los ingresos generados. A todo ello, se unirá una demanda al alza de wearables o zapatos con nuevas propiedades. De momento, el impulso de este cambio lo están liderando las grandes firmas del sector, en especial del ámbito deportivo, pero poco a poco el interés se está extendiendo a toda la industria.

Las grandes marcas del sector, protagonizado por las de deportivas, han saltado a la digitalización a través de la fabricación de piezas finales, la conectividad de sus productos y la compra personalizada mediante hologramas.

Un gran cambio en la experiencia de compra del consumidor
El creciente interés de las empresas por la digitalización tiene como objetivo responder a las nuevas demandas de los clientes.

El calzado ya está incorporando la realidad virtual y la aumentada, principalmente con el objetivo de mejorar la experiencia de compra del usuario. En una de sus tiendas de París, Nike dispuso un expositor interactivo donde el cliente calzaba una zapatilla en blanco y, mediante realidad aumentada, podía ver cómo cambiaba de color hasta dar con el que más le gustaba. Adidas, por su parte, ha optado por trasladar la realidad virtual a sus tiendas online, ofreciendo al cliente la posibilidad de visitar en tres dimensiones uno de sus establecimientos en Estocolmo y comprar con un simple clic.

Se multiplican las alternativas del diseño
Los diseñadores pueden ahora realizar su trabajo de forma más intuitiva, eficiente y, por tanto, creativa. Los requisitos son la realidad aumentada, el control por voz, los lienzos digitales y la tecnología háptica.

A través de un guante háptico, el diseño se prueba de una manera realista mediante una imagen holográfica o un modelo 3D, percibiendo así la forma y la textura de los materiales mientras se trabaja en ellos.

El fin de los moldes o prototipos
La impresión 3D es una de las tecnologías de la Industria 4.0 que mayor impacto directo tiene sobre el sector del calzado. Según la Asociación Americana de Distribuidores y Retailers del Calzado (FDRA), esta tecnología se convertirá en un estándar del sector de 15 a 20 años.

Se está desarrollando el primer proceso de impresión 3D en masa de media suelas, un paso que acerca un futuro donde los zapatos se fabricarán aditivamente a escala industrial.

Con el nombre de Futurecraft 4D, Adidas utiliza la tecnología de fabricación Digital Light Synthesis de Carbon, que elimina la necesidad del prototipado tradicional o el uso de moldes. Este sistema utiliza la proyección digital de luz, ópticas permeables al oxígeno y resinas líquidas programables para dar lugar a un polímero duradero.

Así, Adidas puede seleccionar entre 50 diferentes entramados para dar con la media suela perfecta antes de tener el diseño definitivo, acabando con el clásico proceso de diseño, prototipado, herramientas y producción.

El ejemplo de Glent Shoes en calzado clásico
La empresa comenzó a recorrer el camino de la personalización en 2013, cuando se presentó en el mercado dispuesta a digitalizar los pies de sus clientes antes de fabricar los zapatos. Hasta el Rey Juan Carlos I se vio atraído por la propuesta.

Con el tiempo ha sofisticado su propuesta con una herramienta digital que va todavía más allá, ofrece más de dos millones de opciones para personalizar cada par vía internet. En cuatro semanas, el cliente lo recibe en su casa.

En su estrategia para la digitalización del pie usa un escáner digital con seis cámaras y un láser para obtener la imagen. A continuación, con un software especial compara el pie con toda su base de hormas y, de ese modo, obtiene la aproximación más cercana según el largo, el perímetro de Ball y la zona metatarsal. El algoritmo se ocupa de hacer el cálculo. El modelo se adapta incluso a la posibilidad de integrar plantillas podológicas. Su último avance hacia la personalización, en el que le ha acompañado Inescop, ha consistido en también adaptar la dinámica de producción a los gustos del cliente de una forma inédita en el sector del calzado a nivel mundial. Su sistema de configuración de zapatos en internet puede alcanzar los dos millones de opciones. Algunas estimaciones elevan esa cifra hasta los seis millones. Se puede elegir la textura o el color de cordones, suelas, empeines… incluso escribir un mensaje en la lengüeta.

Callaghan, la marca pionera en nuestro país
La firma riojana Callaghan ha sido una de las primeras españolas en tomar la iniciativa con la impresión 3D. Gracias al uso de esta tecnología, la empresa ha logrado un 45,8% de absorción de impacto en el talón y un 16% más de uniformidad de pisada, casi el doble de confort plantar medio. Para su desarrollo, Callaghan ha recurrido a la tecnología DT600 de la también española Dynamical Tools. Su máquina puede trabajar con materiales flexibles, además de imprimir las dos suelas de un par de zapatos a la vez.

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