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El Centro Tecnológico del Calzado de La Rioja, CTCR, está trabajando en suelas y entresuelas elaboradas a partir de residuos de café procedentes de la hostelería. El proyecto, denominado Coffee Grounds Shoes, corresponde a un encargo de la firma Natural World.

Contenido en sustancias antibacterianas y antimicrobianas
El equipo del CTCR está centrando su actividad actual en la selección de la tipología del poso más idóneo, validando, hasta el momento, dos de los cinco tipos de café testados, recogidos de restaurantes riojanos. Así, los primeros ensayos de actividad antibacteriana, realizados en los laboratorios, han permitido confirmar el alto nivel de inhibición de microorganismos. Con estos antecedentes, y teniendo en cuenta el entorno acuoso que se puede encontrar dentro del calzado debido al vapor de agua que genera el propio pie, si se incorporasen restos de café molido a plantillas u otros componentes, se confirmaría definitivamente la extracción de sustancias antibacterianas y antimicrobianas.

Sostenible y económico
Esta iniciativa estudia los beneficios de incorporar este tipo de residuos en el calzado convencional, con el fin de reducir la cantidad de gránulos que van a los vertederos y aprovechar así las cualidades beneficiosas que presenta este material.

Cada español adulto bebe una media de dos a tres tazas de café por día, casi 4 kilogramos al año, lo que equivale a 24.140 millones de tazas consumidas y unas 170.000 toneladas anuales. Esto supone la generación de una cantidad considerable de restos de café que generan la hostelería y la alimentación familiar. Nos encontramos por tanto con un residuo abundante, barato y de fácil acceso, gracias al cual el CTCR emprende así nuevas investigaciones en pro de una economía más circular, con la que el sector calzado riojano se encuentra comprometido.

Los avances del proyecto
El actual programa se encuentra ya en su fase final y ahora los científicos del CTCR estudian en qué otros materiales se podrían incluir estas partículas del café para crear unos zapatos cien por cien ecológicos. De esta manera, se continúa una línea de sostenibilidad a partir de los que se denominan materiales avanzados, que engloba tanto elementos tradicionales, a los que se les da otros usos, como a nuevos polímeros fruto de la investigación.

La marca Natural World, encargada de este proyecto, es una entidad muy comprometida en la lucha por contribuir a la protección y conservación del medio ambiente, una tendencia que crece exponencialmente en el sector de calzado.

Reducción del impacto ambiental
Según datos del Instituto Tecnológico del Calzado (INESCOP), la fabricación de tan sólo un par de zapatos -lo que incluye su procesamiento desde la obtención de la materia prima hasta su reciclaje- conlleva una media de 10,6 kilogramos de dióxido de carbono emitidos a la atmósfera. De ellos, un 58% corresponde a la fabricación de los componentes, un 16% al envasado, el 11% al montaje y acabado y un 6% a la distribución del producto final.

‘Estos resultados han motivado el que las empresas de calzado inviertan en investigar la forma de reducir su huella de carbono e impacto ambiental’, ha subrayado el responsable de producción de Nature World, Jorge Pérez, quien ha abogado por una producción respetuosa con el medio ambiente basada en la economía circular.

Además, la validación ambiental de los nuevos productos a obtener jugará un papel fundamental, para lo cual se evaluará también el ecodiseño y se realizará el análisis del ciclo de vida de los productos desarrollados.
 

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