www.tecnicadelcalzado.com
 
Sugerencias:
Información del medio
Hemeroteca
Edición Actual
Noticias
Ferias
Ofertas y demandas
Productos y servicios
Índice de anunciantes

Indiquenos su Email para recibir las últimas noticias de nuestra web:


Guía de recomendaciones para la selección del calzado laboral ergonómico

Esta guía pretende servir de ayuda a los compradores de calzado laboral en aquellos aspectos del diseño relacionados con la salud, la ergonomía y el confort, es decir con la calidad de vida del usuario. Editada por el Centro Tecnológico de Calzado de la Rioja (CTCR), ha contado con la colaboración del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) en la ejecución del proyecto “Generación y transferencia de criterios ergonómicos para la fabricación y selección de calzado laboral” financiado por la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (ADER) al amparo del Plan de Consolidación y Competitividad de la Pequeña y Mediana Empresa.
Las únicas especificaciones que existían para la selección y el desarrollo de calzado laboral estaban encaminadas al aseguramiento de la protección y la calidad en el calzado de seguridad, ya que éste se considera como un Equipo de Protección Individual (EPI), siendo de obligado cumplimiento en Europa. Sin embargo no existían especificaciones encaminadas a asegurar el confort y la ergonomía del calzado laboral. Esta carencia repercutía directamente sobre las tres figuras relacionadas con el calzado laboral: el fabricante, el comprador y el usuario.
El objetivo de este proyecto ha sido generar y transferir a fabricantes y compradores criterios ergonómicos de diseño y selección de calzado ocupacional basados en la adaptación al usuario y a la actividad que éste realiza, de forma que proporcionen un confort y adaptación funcional adecuados.

Calzado confortable y ergonómico
El calzado deberá tener en cuenta las características del usuario como la edad, el género (a menudo el calzado para mujer es una copia reducida del calzado de hombre mientras que los requerimientos en cada caso son muy diferentes), o la existencia de problemas podológicos como por ejemplo en la población diabética o cuando se requiere un calzado ortopédico.
Los factores ambientales como la temperatura y la humedad (por ejemplo en el interior de cámaras frigoríficas o en hornos), han de ser tenidos en cuenta a la hora de diseñar y seleccionar el calzado ocupacional. También el entorno laboral, determinado por el tipo de pavimento, la presencia de contaminantes, las vibraciones, las cargas eléctricas, entre otras condiciones, influye en los requerimientos de seguridad exigibles al calzado pero también en el confort que perciben los usuarios. Así mismo, el tipo de actividad realizada requerirá que la estructura funcional del calzado sea la adecuada para adaptarse a los movimientos del pie (por ejemplo, el calzado debe tener una elevada flexibilidad para adaptarse en posiciones en cuclillas) o a la postura adoptada (por ejemplo, en actividades donde se permanece muchas horas de pie el uso de una plantilla anatómica puede disminuir el dolor en la planta del pie).

Consejos para elegir un calzado confortable
Como consejos para elegir un calzado confortable, según la “Guía de recomendaciones para la selección del calzado laboral ergonómico”, han de tenerse en cuenta los siguientes criterios:
- El calzado no debe oprimir el pie. La horma debe ser generosa y el sistema de cierre permitir una cierta variación en el ajuste de manera que se adapte tanto al cambio de forma y volumen del pie a lo largo de la jornada laboral como a los distintos tipos de pies cuando se adquiera el mismo modelo para distintos usuarios. Se recomienda una puntera redondeada que permita que todos los dedos se alojen cómodamente en su interior.
- El calzado debe adaptarse a los movimientos del pie de forma que sean eficientes y el pie se encuentre protegido. El calzado no debe entorpecer los movimientos del pie, debe ser ligero, flexible y estable. Conviene comprobar que el calzado no se clava en el empeine al flexionarlo y que la línea de flexión del calzado coincide con la de la articulación del pie. Cuando el calzado incorpore elementos de protección intente que éstos, protegiendo el pie, se adapten a sus movimientos sin causar molestias.
- El zapato debe proporcionar suficiente agarre para evitar caídas y permitir avanzar eficazmente. Los tacos y las ranuras mejoran el agarre. Trate de evitar las suelas lisas o sin dibujo. Si el piso es de cuero debe incorporar inserciones de goma en el antepié y en el talón.
- El calzado debe proporcionar protección térmica. El corte debe ser transpirable para evitar una sudoración excesiva en ambientes cálidos y aislante térmico en ambientes fríos. La suela debe aislar térmicamente al pié del terreno, evitando la transmisión de calor en verano y de frío en invierno.
- Una buena plantilla puede mejorar considerablemente el confort del calzado. Debe ser blanda y con cierto espesor para proporcionar una buena distribución de presiones en la planta del pie y evitar la aparición de zonas sobrecargadas. Además de transpirable conviene que sea absorbente para evitar la acumulación de humedad en el interior del calzado.


[<]







Programación web:
daVinci Systems